|
NO ERA HOMBRE SINO CORRIENTE
Gabriel Impaglione
No era hombre sino corriente de esperas sin origen, encriptada noción de brazos sin destino, oficio de andamios en la hondura.
No era sino presagio no anunciado de flecha indefinida.
Memoria de porvenir rota en el extraviado calendario.
Me desconocía.
Incluso latiendo en la primera hora del primer aliento decisivo.
Entonces el hallazgo, las huellas que sabía pero no sabía. La orilla de tus labios.
Deseo llegando como pájaros en la mañana.
|